Por: Valentina Preiti
La noche que descubrí la música de Mei Semones fue en un ramen shop en Harlem. Era mi primera cena en el dpto nuevo, no tenía nada para cocinarme y pedir sale re caro. Así que sin otra opción, fui caminando para ir a cenar al 1er lugar que me parecía maaas o menos bueno. frené en un restaurante de ramen muy muy chiquito sobre una avenida, eran como las 22hs de un martes así que, por suerte, no había nadie adentro.
Entré y había dos viejitos, una pareja, él cocinaba y ella atendía. Me sirvió el menú y sin pensarlo mucho pedí el ramen número 10. No tenía tanta batería en el celu por las diez mil llamadas que le hice al cerrajero hoy, así que mire a mi alrededor, abrí mi cuaderno y describí lo que estaba viviendo detalle por detalle. Mientras me hacía la misteriosa escribiendo, sonaba una canción que me gusto muchísimo, así que hice uso de mi poca batería para shazamiarla, se llamaba «diversey beach« y acompañaba el ramen calentito a la perfección.

En ese mismo cuaderno, esa noche, escribí:
Existirá ¿una palabra para describir al acto de pasar por 1era vez la noche en un lugar?
La primera noche recién mudada, la primera vez que dormís en lo de una amiga nueva. o en un hotel en una ciudad desconocida
La primera noche que alguien te invita a quedarte a dormir de verdad, no porque se hizo tarde o volvieron borrachos, sino porque fue planeado, tipo te trajiste el cepillo de dientes y todo.
La primera vez de algo que va a durar un tiempo.
o de algo que todavía no sabés cuánto va a durar.
Pasar la noche en un lugar nuevo es algo raro, es una sensación medio parecida a la nostalgia pero no lo es, no es que extrañas la cama de anoche, o talvez un poco si, pero estas feliz de estar en este espacio inexplorado. Es algo como sentirte fuera de lugar y llena de posibilidades al mismo tiempo. Hay cierta novedad, una curiosidad que se despierta, con nuevos olores y sonidos. – like si alguna vez sentiste ese mini paro cardiaco que te da un sonido extraño en un lugar nuevo (que OBVIO que justo aparece a la noche, cuando más vulnerable te sentis). –

luego de escribir y comer: al cine
El cine siempre será un lugar a donde buscar respuestas. Cada pieza audiovisual que existe es el mundo a través de los ojos de x. Personas que se vulnerabilizan para invitarte a pasar a su universo y que, de paso, aprendas las lecciones que da la vida mirándote algo sin necesariamente atravesar la experiencia.
Así que, a lo primero que recurrí para encontrar definir este sentimiento fue a las películas, que se puede hacer salvo verlas 😉
Medio que por suerte y por sincronicidad divina, recordé que Guada me recomendó una el otro día: «Medianeras«, película argentina del 2011. Con solo ver el trailer, confirmé que iba a ser un buen material para encontrar la palabra.
en los comentarios vi escrito “soledad urbana”, ¿podría ser esta mi definición?
Aunque parecida, no siento que «soledad urbana» describa esto a lo que me estoy refiriendo. Soledad tiene – casi siempre – con una connotación negativa, pero este sentimiento viene además con un poco de entusiasmo efusivo. Hay algo bastante lindo en sentirse temporal por un rato, como si todavía estuvieras entre una versión tuya y la siguiente.
Lo que estoy tratando de definir es algo muy específico, sólo lo genera la música del minecraft en modo survival, es como un preludio, un paréntesis, un casi si.
La primera noche tiene de eso: no estás seguro si es ahí, pero por lo menos estas activamente buscando. Y si no funciona, por lo menos te sacaste la duda que ahí NO es. Ambas son igual de importantes: sea o no sea, lo intentaste.
y rrredepente, apareció:
Víspera.
Víspera significa literalmente el día o la noche anterior a algo importante. pero mi interpretación del significado es uno más sentimental (así somos)
Además de que me gusta la palabra porque empieza con v corta – like si sos de leo – vísperas me suena a esa anticipación ansiosa, esa curiosidad con un 60% de expectativa y 40% de miedo (siempre vaso medio lleno)
Las vísperas solo existen en retrospectiva. Es decir, hasta que no pasa un tiempo, no caemos en que ciertos momentos de nuestras vidas fueron una víspera dé.

Aunque los viejitos del ramen shop tenían cierta mística que podría haber sido interpretada como una señal, la Valentina de ese momento no tenía ni idea que esa noche era la víspera de miles y millones de aventuras que, si quieren, iré contando de a poco por acá; (1 vez por semana para ser precisos)
((si no me hice la difícil ese verano mirá si voy a empezar en mi 1er columna jjj))
Todavía no sé cómo voy a despedirme, lo estoy descubriendo – como todo lo demás. pero por ahora, la próxima vez que te encuentres mirando un techo desconocido en la oscuridad, acordáte: estás en una víspera. y ellas siempre anteceden algo histórico.
felices vísperas 🤍
v-