Ya vamos varios meses de relación bloggera y todavía no hablamos de música. Ya sé. Perdón.
Lo que me pasa con este tema es que lo siento inabarcable. Medio porque un poco lo es. Existen tantas creaciones musicales como personas en el mundo, o el doble no se, que alguien haga la cuenta (tal vez si ponían estas consignas en los ejercicios de ecuación cuadrática en el cole, los hacía con más ganas… quien sabe)
No obstante, se entiende a dónde quiero llegar: ¿cómo elegimos qué decir del increíble poder que tiene la música para impactar vidas?
Vamos a comenzar a abarcarlo de la misma forma que te recomiendo hacer con tus pendientes cuando se sienten un montón: solo empezá. En nuestro caso, vamos a agarrar a dos artistas modernos que no paro de encontrarme cada vez más: Fred Again & Latin Mafia.
Fred Again (y de nuevo y de nuevo)
Como tooooooda cosa nueva y desconocida, al principio la reacción suele ser confusión + rechazo . Los fundamentalistas de la música discuten QUÉ ES fred again. Es un avión? Es DJ? Un productor?? pero el fred, además de ser operativamente muy habilidoso, ni se enganchó con decir quién es, sino que se explica al mundo a través de lo que hace
El artista británico usa pads en vivo, efectos y mezclas que se sienten más musicales que las mezclas pre-hechas que tocan la mayoría de los DJs. Hace shows en vivo con varios instrumentos casi siempre de viento; un gran factor por el cual yo creo que la gente conecta tanto con él: la emocionalidad que traen estos instrumentos, en un momento donde lo usual es lo digital y cuantizado.
Es de esos artistas tan interesantes, con miles de aristas, de los que te encantaría hablar con gente que ya no está en tu vida para saber qué opinan de todo lo que hace;
– Hola!! Ya se que no hablamos hace como 4 años pero, te gusta esta canción?
– Enviar.
“Marea” fue uno de los primeros proyectos que me impactaron de Fred. En el mismo, samplea distintas notas de voz, de amigos, de entrevistas. Mi preferido es un audio de una entrevista que le hace a una chica que está hablando del impacto del covid en su comunidad, y dice:
De ahí lo sampleó, y se hizo un temazo. Repetir una frase una y otra vez, y ponerla bajo otro contexto hace que la pienses de otra manera. Parece una idea simple, pero él la ejecuta hermosamente bien.
Otra cosa que me encanta de él es el hecho de que la gente no sepa bien cómo clasificarlo dentro de un género o un título, me da tranquilidad. Siento que demuestra que hay espacio para los que todavía no sabemos cómo autodefinirnos, o cómo caracterizar nuestro propio trabajo.
Latin Mafia
En su momento, escuchar Latin Mafia era un “»guilty pleasure”» pero definitivamente se salieron de esa área y cerraron bocas con su talento y gracia, haciendo que parezca todo un juego.
Latin Mafia son tres hermanos — Mike, Emilio y Milton — de Ciudad de México. Mike produce, y ese detalle importa: no es una banda que se armó con gente que recién se conoce en un estudio, es algo construido puertas adentro, entre los tres, desde el arranque. Compartieron peleas familiares, sábados matutinos de limpieza con la misma música de fondo, los mismos shows infantiles, desafíos, cenas y el proceso de crecer.
Sus singles fueron su tarjeta de presentación, para años más tarde lanzar su álbum debut, Todos los días todo el día.
Abre una voz hermosa con «Siento Que Merezco Más», que samplea organilleros de CDMX mezclados con sonido ambiente urbano, un gesto que ya te dice de qué van sin que emitan una palabra. De ahí el disco se mueve sin miedo entre géneros: «Sentado Aquí» tiene una energía casi skater punk, «Pero Me Estoy Acabando» se hunde en un indie rock más introspectivo y en el medio hay grunge, trip-hop, tooooodo lo que se les ocurra – por que pueden y quieren. corta.
Once canciones y en ellas un espectro completisimo de emociones — dolor, cansancio, rabia, nostalgia, dicha, calma — y sin embargo nada se siente forzado ni pegoteado. Esa es la parte que la crítica repite más: producción meticulosa, cada capa puesta a propósito, con intención.
Hay una JOYITA de este album que no se si se le está dando la atención que merece: Esconde un poema entre sus títulos. Si lo leés arrancando desde el propio título del álbum, «todos los días, todo el día», sigue así: “siento que merezco más y cómo te digo que nunca he sido honesto. Me estoy cayendo, sentado aquí, vivo si me exiges, pero me estoy acabando. ¿Qué vamos a hacer? Yo siempre contesto. Ven, tengo mucho ruido.”
Está escrito así a propósito!! fijate que después de cada coma, o sin puntuación, el título siguiente arranca en minúscula, como si fuera literalmente la continuación de la oración anterior, no un título nuevo. Esa decisión de diseño es la prueba de que el tracklist entero está pensado como un poema único, no como once títulos sueltos. Me hace acordar un poco al mal querer de la Rosalía, con sus canciones tituladas como los capítulos del libro que inspiró el album, amo cuando los artistas muestran el universo de sus conceptos con un recurso mas allá de la musica.

9 Meses & 50 Horas
Viste esa emoción que se siente cuando presentas a dos amigas tuyas que SABES que se van a llevar re bien? El hecho de que Fred Again y Latin Mafia se hayan juntado a colaborar genera esa emoción para los fans de su música, además de un éxito certero.
9 months & 50 hours: Así se llama el proyecto que nació de esta colaboración – y el nombre ya te cuenta la historia: nueve meses de trabajo compartido entre Fred y los hermanos, + un sprint final de 50 horas donde se encerraron en un lago en el medio del bosque de Chapultepec, CDMX, hasta terminar el mixtape.
Tooodo ese tramo final de creación, lo transmitieron en vivo por YouTube, con un stream que se llamaba literalmente «making a mixtape with latin mafia and staying here until we finish it» Dios. Si tuviese ESE nivel de coherencia y determinación ya hubiese conquistado al mundo muchachos. Tal vez estos artistas nos quieren enseñar algo?
Al ser un stream, no había edición, no había corte, vos veías el proceso de producción pasar en tiempo real. Antes de eso, ya habían compartido «under the fabric», un film de 35 minutos que documenta la sesión espontánea que arrancó todo esto, grabada en diciembre de 2025 bajo una instalación de tela del artista Boris Acket. Todo terminó en un show en el Palacio de los Deportes, con entradas agotadas.
Este proyecto me parece interesantísimo pero no solamente porque hayan mostrado el proceso de cómo se graba y termina una cancion o album, de hecho los documentales de estudio existen hace décadas: hay uno del día que grabaron la canción “We are the world” que se llama «La Gran Noche del Pop» está en netflix y te lo recomiendo mucho.
Lo fascinante de esto es que no separaron el proceso del producto final: el stream de 50 horas ES la obra, no un extra promocional que sacan después de que el álbum ya salió. Los viste dudar, trabarse, encontrar el take bueno, exactamente como pasó, sin nadie editando después para que se vea más prolijo de lo que fue.
Mostrar el proceso, sin filtro, es una apuesta: podía no funcionar frente a todo el mundo mirando. Y esa es la parte más valiente, más que la transparencia en sí: dejarte ver el momento exacto en el que todavía no sabías si iba a salir bien.
Voy a dejar de hablar y recomendarte que vayas a escucharlos, ya sea este proyecto o a los artistas individualmente. Guardate la recomendación para cuando volves a tu casa, o mientras cocinas o ordenas tu cuarto. Mientras escribis o tenes que esperar el bondi. A mi me encantó “te estoy correteando” me dan ganas de salir a bailar, pero la que me partió un poco el corazon fue “Hey Hey”, nada puede salir mal con armonías de ese tipo.
Cubrir este proyecto no es hablar solamente de un álbum musical más, es hablar de cómo nos dejaron entrar al momento en el que el proyecto seguía necesitando una forma, era solo una idea suelta en la cabeza de unos chicos de mexico. Nos mostraron como las ideas que parecen ser enredadas, inconvencionales o difusas pueden convertirse en algo que deje impacto de verdad.
Solo empezá, decía yo más arriba, nunca vas a conocer el poder de cambio que tenes hasta que empezás.
-v